Salario bruto, cargas sociales, equipamiento, espacio y rotación: el desglose completo del coste de un puesto y qué parte se puede optimizar.
Cuando una empresa calcula lo que cuesta un puesto, casi siempre se queda en el salario bruto. La realidad es que ese número representa entre el 60% y el 70% del coste total del puesto una vez sumadas las cotizaciones, el equipamiento, el espacio de trabajo y la formación inicial.
A ese coste hay que añadir la rotación. Cada salida implica selección, curva de aprendizaje y pérdida de conocimiento acumulado. En equipos de atención al cliente y back office, ese capítulo puede suponer varios meses de salario al año.
El outsourcing internacional bien hecho no consiste en pagar menos por lo mismo, sino en acceder a mercados laborales donde el mismo perfil tiene un coste distinto, con relaciones formalizadas y condiciones dignas. Ahí es donde aparece la horquilla de ahorro del 50% al 65% que vemos en nuestros proyectos.
La recomendación práctica: empieza por un puesto medible, define indicadores desde el primer día y compara el coste total, no solo el salario. Si los indicadores se mantienen, escala.